viernes, 11 de septiembre de 2015

Curiosidades y mitos historicos sobre el tomillo



El tomillo es una especia que ha estado ligada a lo largo de la historia a leyendas, en las que se destacaban sus poderes. Su nombre proviene del verbo griego Thym, perfumar, en alusión al intenso y agradable olor de la planta. Aquí os contamos algunas curiosidades sobre esta aromática especia:

*Los médicos en el Antiguo Egipto utilizaban el tomillo para elaborar pócimas y perfumar ungüentos que iban a utilizar en los embalsamientos.

*La mitología griega cuenta que la planta del tomillo brotó de una lágrima derramada por Helena de Troya, de la cual los guerreros obtenían fuerza y coraje para la lucha. El filósofo y médico griego Galeno afirmó que sanaba a los enfermos del pecho y que sufrían de las articulaciones.

*Siglos más tarde, los soldados romanos reconocieron también sus propiedades vigorizantes. Estos fueron los que la empezaron a usar como especia en la cocina, perfumando vinos y quesos. El romano Plinio nos informó que debía recolectarse cuando está en flor para después secarlo a la sombra.

*También es conocida otra leyenda cristiana que narra que cuando José de Arimatea llevó su Santo Cáliz a la Montaña Sagrada de Montserrat, los ángeles quisieron otorgar una prebenda a los visitantes de la montaña, por lo que poblaron sus laderas con tomillo, cuyo aspecto y belleza en flor recuerda al Santo Grial. A partir de ese momento al tomillo se le asociaron todo tipo de propiedades curativas.

*En la época medieval las damas lo regalaban al caballero amado como símbolo de protección en las batallas.

*Durante siglos la mayor parte de la producción de tomillo se destinaba a la obtención del aceite esencial. Para ello se recogía la planta entre los meses de abril y junio. La mayor producción se concentra en Sevilla, Granada y Murcia.

*La historia de esta especia está ligada a todo tipo de creencias y aún hoy en día perdura su magia, ya que se dice que puesto bajo la almohada impide las pesadillas.

*Asi pues su culto original se desarrollaba "fuera" del asentamiento humano ( en Roma el Campo de Marte en un principio estaba extramuros de la ciudad ). Los romanos hacían desfilar alrededor de sus campos de cultivo a tres animales: un toro, un cerdo, y una oveja, animales que luego eran sacrificados al dios Marte.
En origen a este dios se le hacían sacrificios humanos, y en segundo lugar su sacrificio favorito eran los caballos. Polibio cuenta que a Marte se le sacrificaba un caballo de guerra en octubre y que un caballo era sacrificado antes de ir a la guerra por casi todos los pueblos. Esta costumbre parece haberse constatado también entre los pueblos prerromanos de Hispania, y en la India.







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